domingo, 1 de noviembre de 2009

BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS!!!!


En la tradición Europeo-occidental, la filosofía es en su esencia griega. A la luz de esta convicción-paradigma, occidente ha recurrido a la filosofía griega como aval, como referente de autoridad para desarrollarse. Esta tradición ve en la filosofía un “hecho”, “acontecimiento” de la Razón y un esfuerzo de esta y sólo de esta para dar un fundamento racional del mundo y de su comprensión. Ha sido entonces aceptada la opinión que hace de la filosofía una actividad explícitamente preocupada por establecer sistemas conceptuales fundados lógicamente y con pretensiones, si no de verdad matemática, sí de verdades razonables, aceptables en virtud de la lógica interna de sus propios enunciados.

Pero, sucede que en la actualidad, podríamos afirmar con Heidegger que la filosofía fue griega, porque hoy el modo de pensar griego que habíamos encarnado ya no es una característica exclusiva y determinante de la filosofía, incluso de la europea a razón del florecimiento de las filosofías vitalistas, irracionalistas, existencialistas, etc.… Schelling, Schopenhauer, Kierkegaard, Bergson, Jaspers, Scheler, Dilthey, Sartre, Nietzsche, Canguilheim, Deleuze, etc… no justifican sus filosofías en los principios fundantes y casi que omnipotentes del avatar filosófico. Todas estas filosofías, unas de un modo y otras de otro, solicitan una participación vital y existencial del hombre, del ser individual en los métodos de comprensión de lo real que sobrepasa lo puramente racional.

En esta deriva del pensamiento filosófico contemporáneo nos encontramos a un personaje fuerte, centro temático de la unidad-3, Deleuze, a quien, como él lo dice, sólo le interesa, es decir lo afecta, aquello que se puede plantear en términos de vida; quien le apuesta a la filosofía como resultado de un proceso de experimentación-vida…

Bueno, compañeros de viaje hemos llegado a puerto y el barco esta zarpando: “un paso para la vida, un paso para el pensamiento. Los modos de vida inspiran maneras de pensar, los modos de pensamiento crean maneras de vivir. La vida activa el pensamiento y el pensamiento a su vez afirma la vida” (Deleuze?, Nietzsche? No lo recuerdo muy bien). Estamos ya en mar abierto… la experiencia personal se ha abierto ya al debate, escuchémonos y expongámosla y algo bien importante hagámonos compañía de vida… porque la travesía es incierta… probémoslo …

2 comentarios:

  1. Profe, tanto Nietzsche como Canguilheim, hacen de la vida y el pensamiento dos concepciones dependientes la una de la otra y a su vez son orientaciones muy independientes para darle sentido al hombre, a su corporeidad, a su inmanencia y a su trascendencia y muy importantes para darle el valor al hombre como persona que existe por sí misma, por lo que realiza por sus propias fuerzas y potencialidades.

    Pues el papel del hombre en la edad antigua (segun los pensadores de la contemporaneidad) estaba opacado por tratar de definir el origen del mundo; en la edad media el centro de estudio y de defensa ers Dios, no tanto en sus relaciones con el hombre, sino en la totalidad de su alcance; en la edad moderna se le comienza dar importancia al hombre, pero alienado por instituciones sociales, políticas y religiosas; ya con la etapa contemporánea de la filosofía se busca darle origen, sentido y significado, finalidad y trascendencia a la "existencia" del hombre.

    La filosofía contemporánea con sus 5 grandes postulados quiere precisamente darle la importancia y el puesto que el hombre o mejor que la existencia del hombre se merece; el materialismo, el positivismo, la metafísica, el existencialismo y el vitalismo quieren profesar un ritmo y calidad de vida en el que los hombres, el hombre ocupen el primer lugar y no sufra los desequilibrios que faxtores externos a él le puedan generar.

    Muchas Gracias

    Esteban Ríos Roldán

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  2. Hola para todos.
    Me atrevo a decir que la filosofía hoy sí debe ser mirada como "un proceso de experimentación de vida" (Deleuze).Ya no estamos en la época grecoromana en donde se buscaba en principio de todo, se hablaba de la naturaleza como problema central.Tampoco en la época medieval en que el pensamiento era teocéntrico. Mas fácil tenemos un acercamiento con la filosofía moderna en donde triunfa la razón.
    Hoy día, el hombre sigue buscando respuestas de vida, sigue experimentando para encontrarle sentido a la vida. El avatar del tiempo y de la filosofía, así lo exigen. Búsqueda de la verdad, inquietud por conocer, por existir y pensar. Se sigue experiemntando en un proceso de búsqueda, a veces con cansancio, a veces con afanes. Y es, precisamente, por estos afanes de lucha diaria, sin control, sin sentido, que el ser humano no experimenta la verdad de su entorno y menos de su ser.
    Cuando se lleva un proceso, se planifica, se tiene un norte, la filosofía se convierte en una gran conquista hacia la verdadera felicidad.Porque qué más debe experimentar el hombre, si no es el encuentro con su propia felicidad.El método positivo, la superación de los tres estadios de Comte: el positivo, el teológico y el metafísico.En donde el positivo supera los otros dos, es el más perfecto. Podemos unir, pues, esta idea positivista con el pensamiento de Deleuze:en un verdadero proceso de experimentación de la vida podemos hayar el estado positivo.

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